Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 3 de octubre de 2013

Francisco, repara mi Iglesia


Mañana es la fiesta de san Francisco de Asís, al que ya hemos dedicado varias entradas en el blog: esta habla de sus representaciones en el arte, esta recoge una poesía suya musicalizada y aquí le dedicamos una canción. La foto de arriba es una pintura de Giotto que representa un sueño del Papa Inocencio III, que vamos a explicar.

En cierta ocasión, el joven Francisco de Asís se encontraba en oración en la iglesita de san Damián, que estaba abandonada y con varias paredes hundidas. Dentro solo quedaba un icono de Cristo, el famoso crucifijo de san Damián. Mientras oraba, oyó que Jesús le decía: “Francisco, ve y reconstruye mi Iglesia, que como ves está en ruinas”.

Él comenzó inmediatamente la restauración de aquel templo y dio inicio al movimiento franciscano con los compañeros que se le juntaron. Con el uso de palabras sencillas para predicar el evangelio y una vida simple, los franciscanos reconstruyeron la Iglesia de Cristo y lo siguen haciendo hasta el presente.


«Poco a poco, Francisco se dio cuenta de que no se trataba de hacer de albañil y reparar un edificio de piedra, sino de dar su contribución a la vida de la Iglesia. Se trataba de ponerse al servicio de la Iglesia, amándola y trabajando para que en ella se refleje cada vez más el rostro de Cristo» (papa Francisco a los jóvenes).

Más tarde, el Papa Inocencio III soñó que se estaba hundiendo la basílica de san Juan de Letrán (la catedral de Roma) y que Francisco la sujetaba, impidiendo que cayera. Por eso aprobó su regla de vida y le animó a continuar con su obra.

Santa Teresa de Jesús también vivió momentos de crisis. Viendo las divisiones y los escándalos en la Iglesia de su tiempo, dice: “Me determiné a hacer lo poquito que yo podía y a procurar que mis compañeras hicieran lo mismo”. Presentando con palabras sencillas el evangelio de la oración y viviendo con gran naturalidad su consagración dio inicio a un movimiento de reforma de la Iglesia que dura hasta el presente.

El papa Francisco Bergoglio también ha recibido la misión de reconstruir la Iglesia de Dios, que amenaza ruina. Como san Francisco de Asís y santa Teresa de Jesús, usando palabras sencillas para predicar el evangelio y llevando una vida simple, está colaborando con Cristo para que su Iglesia sea cada vez más auténtica.

¿Estamos dispuestos a colaborar, poniendo lo que esté de nuestra parte? ¿o nos quedaremos solo mirando? Se necesitan muchas manos y muchos corazones para esta importante misión.

4 comentarios:

  1. Cuando entra un papa nuevo, todos estamos esperando que reconstruya la igesia y que la mantenga firme sobre sus hombros. Seamos conscientes que el papa solo no va a poder, necesita las manos de todos. Ojala no nos quedemos solo en buenos deseos, y seamos fieles colaboradores de nuestra iglesia. Fina.

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  2. Sí que la mayoría nos quedamos solo mirando, más que dar, esperamos recibir.
    Este texto, es una buena reflexión para meditar y cambiar nuestra actitud.

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  3. Ha sido fantástico,empezar el día con los cánticos de alabanza de san Francisco de
    Asís y con la canción dedicada a él. Le agradezco mucho esas llamadas de "aquí" y "
    "aquí"...porque es bueno repasar con vistas al examen.
    Pienso como Lola y Fina que todos tenemos que ser colaboradores en la misión de la Iglesia. Admiro, lo bien canalizado que lo tiene la apóstol Fina. Que Dios la bendiga.
    Como todos habréis visto en el blog,hemos tenido a nuestro apostol predicador tres
    días en Madrid y como es habitual nos ha tenido a todos encandilados.Tiene tal carisma y transmite tanto amor y cercanía que la gente siente relajada y feliz.
    Muchas gracias,padre Eduardo,por esa entrega incondicional. PAZ Y BIEN

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  4. Que grande es el Señor Suscita santos cuando los hombres los necesitamos
    Se valio de San Francisco y ahora de este Papa tan estupendo 'Nos llama tambien ha nosotros para ayudarle' Ana Maria

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